03 mayo 2007

Perder el tiempo leyendo esto


Después de una larga jornada de trabajo delante del ordenador, pensando y repensando cómo hacer más divertida una frase, cómo romper una cadena previsible de acontecimientos o tal vez, cómo convertir un relato mediocre en una historia estupenda sin recurrir a la ayuda de Linda Seger (y su libro), llega el momento de echar una ojeada a los blogs de los que uno es asiduo visitante, y ver cuál ha sido el chispazo que les ha impulsado a sus autores a emplear un rato de su preciado tiempo en escribir el último artículo.

Puede que le dedique unos minutos a esa lectura, sin embargo a veces tengo la sensación de que estoy perdiendo el tiempo. Si lo hiciera durante mis horas laborables -cuando se trabaja desde casa resulta difícil saber cuándo empiezan y cuándo terminan- me acusaría a mí mismo de procastinación -como hablaba el guionista en chamberí en un artículo de hace un par de meses. Pero no, espero a dar por finalizado el trabajo y entonces me pongo a ello. Eso hace que crea que, al menos, si pierdo mi tiempo, ese era un tiempo menor, y así me siento menos culpable.

He de reconocer que en la mayoría de los casos aprendo algo nuevo, o me aportan un punto de vista diferente acerca de algo que creía, equivocadamente, conocer bien. Pero otras veces, crees que deberías optimizar tu tiempo y dar prioridad a aquello de lo que puedas sacar provecho real y no al último vídeo-sensación de YouTube o al comentario ingenioso de tal o cual bloggero sobre la noticia bomba del día. Entonces, reflexionas y te das cuenta de que es en esos momentos de pérdida de tiempo cuando más aprovechas, porque lo importante no es lo interesante que te resulte lo que te cuentan sino el hecho de sentirte parte de una familia virtual -muy nuevo milenio- a la que ni siquiera conoces en persona pero cuyos pensamientos espías, compartes, sufres, disfrutas, deseas, esperas, criticas, reelaboras o simplemente olvidas.
Me surge una duda, ¿cuánto tiempo de nuestra vida consideramos perdido? La pregunta se puede formular de otro modo, ¿qué nos hace pensar que hemos malgastado nuestro tiempo? O por el contrario, ¿qué nos hace pensar que lo hemos aprovechado? Algún sabio dijo que la vida estaba hecha no de grandes acontecimientos, sino de muchos tiempos muertos que la llenaban y nos hacían sentir paradójicamente más vivos.
En los años sesenta, con la llegada al cine de las nouvelles vagues, se trató de desdramatizar las historias, de huir de las escenas en las que se desarrollan conflictos dramáticos, y se buscó explorar los vacíos de los que había huido la narrativa convencional, lo que se llamaron tiempos muertos -¿existen los tiempos vivos?. Un ejemplo clásico es Muriel de Alain Resnais. Muchas de estas películas no resisten el visionado de nuestro impaciente ojo actual, aún así resultan lo suficientemente inquietantes como para que les dediquemos -¿perdamos?- una hora y media de nuestra vida. Y en una hora y media pueden pasar muchas, muchas cosas.

Si no lees en diagonal -como hago yo últimamente con los libros que me cansan- es posible que hayas tardado unos cinco minutos en llegar hasta esta línea, ¿crees que has perdido ese tiempo?

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4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Sí creo que he perdido el tiempo, lo siento. Para escribir bien e interesante hay que leer mucho. Para comentar y desahogarse están los amigos o cualquier individuo cercano.
saludos

1:13 PM, mayo 04, 2007  
Anonymous Jose N. said...

Suerte que has tenido, que tienes tiempo para perder.
Pues a mí, me ha dado qué pensar. No como muchos escritores -muy leídos y muy vendidos- que tienen una profunda y peligrosa tendencia al plagio, a las frases precocinadas y a las historias de siempre.

2:54 PM, mayo 04, 2007  
Blogger Angela said...

Debería perder más el tiempo en tu blog, ;-) Gracias por el vínculo. Yo a veces me harto de los blogs y acto seguido hago otra ronda. Supongo que son una enriquecedora forma de perder el tiempo, pero bueno, el tiempo es tan cruel que merece morir muchas veces. ?No? Besos.

7:24 PM, mayo 05, 2007  
Blogger Zero Neuronas said...

El tiempo no se pierde, porque pasa de igual modo si estás trabajando, tirado a la bartola o leyendo blogs. Hagas lo que hagas, el tiempo pasa.

6:07 PM, mayo 16, 2007  

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